Torrevieja.com - Diario digital de Torrevieja y Vega Baja: Demasiadas diferencias Demasiadas diferencias ================================================================================ Redaccion on 08/05/2008 A veces nos complicamos sin motivo al enfangarnos en explicaciones absurdas sobre lo que ocurrió o dejó de ocurrir durante una hora y media sobre un rectángulo verde, nominado por algunos como pasto, calificado por otros como sagrado. Le buscamos vueltas a lo que no las tiene, por manifestarse ante nosotros con una claridad meridiana. Incluso nos ponemos en el lugar de los protagonistas, interpretando que si el resultado fue adverso, se debió a esto; si no se jugó bien, fue por aquello; y si las cosas no salieron como queríamos —o soñábamos—, fue por lo de más allá. Y semejante parrafada, ¿a santo de qué?, se preguntarán los pacientes lectores. Pues a santo de que el Eldense fue mucho más equipo que el Torrevieja y, en consecuencia, lógico ganador del partido. Así de sencillo y así de conciso. Si analizamos todos los conceptos balompédicos, los azulgranas nos superaron en la inmensa mayoría. El único en que había equilibrio era el relativo a los sentimientos. Pero el orgullo, el coraje o la ilusión no triunfan por sí mismos si no luchan acompañados. Eventualmente pueden sacar de un aprieto concreto, mas no sirven contra una superioridad abrumadora. Y el domingo la hubo. Las razones son obvias, por reiteradas y conocidas. Si los salineros son los penúltimos del campeonato en la segunda vuelta, con doce escuálidos y sufridísimos puntos —en esta estadística sólo continúa por detrás el ya descendido Alone, con diez—, se debe a lo que se debe. Bastante hay que agradecer esa bendita docena a sus artífices. Lo que no podemos pretender, encima, es plantar cara a un rival enrachado, con sus cinco sentidos —y más, si los hubiere— dedicados a consumar la clasificación para la siguiente fase, y con las expectativas de una afición y de una ciudad puestas en ese objetivo. Y no podemos pretenderlo porque los de Macan no están, a estas alturas, para según qué empresas. El fútbol es tan grande, y levanta tantas pasiones, porque no siempre vence el mejor. Ahora bien, siendo tan grande, y levantando tantas pasiones, el mejor suele vencer; aunque sea para ejemplificar la ley de probabilidad: un día, puede incumplirse; muchos días, no. Las evidencias, por definición, no necesitan ser argumentadas. Desde el principio quedó patente quién era quién. Lejos de anteriores planteamientos, criticados en su momento por considerarlos timoratos, Chiri dispuso a sus hombres con la idea de marcar cuanto antes, y sabiendo perfectamente cómo amarrar al Torrevieja. No tenían tiempo de contemplaciones con un conjunto blanquiazul tan venido a menos, tan distinto del que le dio el enorme disgusto —y eso que entonces ya habían empezado las vacas flacas— en su estadio Pepico Amat. Aunque suponemos que todavía les escocerá el recuerdo, no hacía falta tal estímulo extra. Tampoco les hacía falta que les facilitaran el trabajo con un penalti tan temprano. Los goles habrían terminado cayendo. Intentaron más, sin tregua. Fallaron en el remate porque son humanos. Fue el único factor que proporcionó un mínimo aliciente a la tarde: que el Eldense no aumentara la ventaja. La emocionante ovación a Julen, al ser retirado éste del campo, subrayó metafóricamente la contienda: pese al innegable valor de los locales, que no rehuían el choque aun a riesgo de su propia salud, al final sucumbirían. Para desesperación de los seguidores zapateros, el balón rondaba, sin decidirse a entrar, el portal de un Torrevieja impotente ante las avalanchas. Anchón evitó el 0-2 en dos ocasiones, con el portero superado. Tuvo que llegar, como en otras jornadas aciagas —¡ay!—, de golpe franco. Cabría achacar a los eldenses no haber resuelto mucho antes un encuentro tan franco para ellos. Córcoles se fabricó, él solito, y retando al destino, la mejor oportunidad para los suyos; el larguero apagó los últimos rescoldos, las últimas esperanzas de devolver un ápice de incertidumbre a lo que ya la había perdido en el primer minuto. No le demos más vueltas. Torrevieja: Julen (Pizana 44’), Anchón (Matías 73’), Peyo, Arrazola, Juanjo, Rubén Verdú, Fernando Gálvez, Ángel Iván, Ramiro, De los Ríos y Córcoles. Eldense: Tomás, Navarro, Dani Palacios, Espejo, Hueso, Dani Vidal, Nacho Castro (Ayala 51’), Pichi, Benítez (Íker Torre 80’), Chavero y Carreño. Árbitro: Valls Alcaraz, de Alcoy, auxiliado por Pérez Navarro y Ais Reig. Amonestó a los locales Peyo, Córcoles, Rubén Verdú, Anchón, Ramiro y Arrazola, y a los visitantes Navarro, Chavero, Dani Palacios y Dani Vidal. Goles: 0-1, 10’: Benítez, de penalti. 0-2, 69’: Benítez, de golpe franco directo.