Encuesta: Queremos conocerte
¿Cual es tu situación laboral actual?
Principal | Torrevieja | Empate del Futbol Club Torrevieja por 2 goles a 2 frente al Crevillente.

Empate del Futbol Club Torrevieja por 2 goles a 2 frente al Crevillente.

Tamaño de la fuente: Decrease font Enlarge font
Empate del Futbol Club Torrevieja por 2 goles a 2 frente al Crevillente.

Precisamente cuando encaramos una serie de jornadas en las que nos enfrentamos a colistas del grupo, están surgiendo los primeros titubeos en la intachable trayectoria del equipo.

Dato no muy preocupante —en un campeonato tan largo y agotador tienen que presentarse altibajos—, salvo por la merma de efectivos, sobre todo en ataque. Y por otras cosillas que esperamos leves. Al menos, no graves. El domingo le tocó a Córcoles retirarse antes de lo acordado. Otro gol inverosímil nos había puesto con desventaja. El maltrecho terreno no permitía exhibiciones futbolísticas. Acechaba el recuerdo de los sucesos de la semana anterior. Una coyuntura nada deseable que se resolvería en principio con aplomo y seguridad. Entonces surgirían esas cosillas de que hablábamos, que hasta ahora no habíamos observado, y que han arrojado un balance de cinco tantos encajados contra dos de los últimos participantes en el torneo. En este caso, contra el último. De ganar 2-0 o 2-1 —lo natural dados los precedentes—, a empatar 2-2 o perder 2-3, la diferencia es sustancial.

La visita de Soriano y Nico a la enfermería obligó a un cambio en la disposición táctica, con Córcoles como único punta. Para más inri, aún no habían transcurrido veinte minutos cuando el gemelo derecho le impide continuar al capitán. Todavía quedaba el recambio de Iván Nuevo, que se acopló en el engranaje dispuesto para darle la vuelta al marcador. El Crevillente se refugiaba en su parcela y en su defensa adelantada —hasta siete veces caerían los amarillos en fuera de juego, todas bastante fuera del área— para impedir las acometidas adversarias, con cierto riesgo, asumido como mal menor. Cuando, ya con el tanteo igualado, Santi Villa burló el dispositivo con el susto consiguiente, hubo reconversión en las filas locales para el segundo tiempo. El Torrevieja, por empuje no exento de calidad, había alcanzado el premio de no retirarse a descansar con derrota parcial, y continuaría con idéntico proceder para redondear la obra. Si un equipo combinaba con criterio y dominaba en el campo, sin duda era el de Cabezuelo. El sobresalto inicial estaba en camino de ser superado por completo, a poco que se mantuviera firme en la línea emprendida.

Y pronto —¿demasiado pronto, quizá?— lo comprobaríamos. Polanco acertaría con la frente, colocando el balón dentro de la portería y el partido dentro de los cauces previsibles. Como también lo era el conservadurismo que se apoderó paulatinamente del Torrevieja. Hemos mantenido aquí, y no vamos a retractarnos ahora, que semejante actitud no tiene por qué considerarse negativa siempre. Los salineros han venido obteniendo buenos frutos de su oficio manejando este tipo de situaciones, y ojalá no pierdan esa importante habilidad. Pero no la exhibieron en la ciudad de las alfombras. Porque la sensación que transmitía entonces el Crevillente, un conjunto tan voluntarioso como todos y tan inocente que demostraba la condición de farolillo rojo, era de que en cualquier momento podía hacernos daño. Así que su segundo gol no causó la misma sorpresa, ni mucha ni poca, que el primero. Lo aceptamos como una consecuencia, si bien demasiado rápida, de cuanto estábamos presenciando, y que no podemos considerar reconfortante ni tranquilizador para nuestro ánimo.

Dolidos en su amor propio, los visitantes se rebelaron contra el curso de los acontecimientos. Al sacar de centro se produjo otra jugada discutida y decisiva, pues acabó señalándose falta de Iván Nuevo por agarrón a Martínez por el hombro lo que aparentaba un penalti cometido por el portero al empujar al asturiano. Circunstancias del juego, repetimos. Al fin y al cabo, no habíamos sabido amarrar, y estábamos pagándolo. Continuarían los torrevejenses, aunque sin la frescura anterior, intentando recuperar la primacía, que a esas alturas de contienda ya se ponía en entredicho. Pesaban los minutos y, más que nunca, la superficie. Ello no es óbice para reconocer que los de Ramón Noguera estuvieron cerca de lograr el triunfo, merced a la notable ocasión postrera de Jorge Díaz, que recibió desmarcado en la frontal del área. La palmaria vulnerabilidad defensiva, con la que quedamos en evidencia, terminó haciéndonos recibir hasta con cierto alivio el punto obtenido. Lo cual, por razones obvias, y pese a los reparos referidos, y los reparos a éstos argüidos, no constituye un hecho para presumir ante las amistades ni para sentirse absolutamente satisfecho. Paciencia, que volverán tiempos mejores.

Añadir a: Add to your del.icio.us del.icio.us | Digg this story Digg

Comentarios (0 Publicado):

Envia tus comentarios comment

Por favor ingrese el código de la imagen:

  • email Email a un amigo
  • print versión imprimible
  • Plain text Texto plano
Grupo Mahersol Viviendas en la Costa Blanca, Costa Cálida y Costa de Almería.publicidad
Presentacion Album Iñaki Isidro - CODIGO ROJO
Valorar el articulo
0